Días pasados el Vicepresidente de laEmpresa Municipal de la Vivienda de Toledo (EMV) y concejal de Vivienda, Aurelio San Emeterio, presentaba las actuaciones que harán posible la construcción de 299 nuevas viviendas protegidas en el Polígono. En concreto se trata de 84 viviendas de alquiler con opción a compra en la parcela R-4 de la Fase Vª (C/ Valdemarías, frente a la Escuela de Hostelería), 80 viviendas de Régimen General en venta en la parcela adquirida a la promotora Finvissa en la confluencia de las calles Río Alberche y Río Bullaque, y otras135 viviendas protegidas de Régimen General en la Avda. Boladiez, junto al colegio Alberto Sánchez.
La EMV mantiene así sus anunciadas previsiones de alcanzar las 500 viviendas programadas en esta legislatura. Recordemos que la EMV está construyendo 73 viviendas para alquiler en Azucaica, Santa Bárbara y el Casco y además se continúan tramitando nuevas promociones de vivienda en Santa Bárbara, 27 en la C/ Estudios, 49 en la C/ Navidad y otras 64 en la parcela municipal de los terrenos anejos a la estación de ADIF. Todo ello supondrá 512 viviendas. Aunque todas ellas se adjudicarán el año próximo, la mayoría las entregarán quienes dirijan la EMV en la siguiente legislatura, como a los actuales gestores les correspondió concluir y entregar las 122 de Azucaica que venían de la anterior etapa.
Hay incluso más proyectos en marcha. Se ha propuesto a ADIF la compra de su propia parcela, situada junto a la municipal, que permitiría construir otras 64 viviendas y pronto el Alcalde y Presidente de la EMV firmará un Convenio con la Junta de Comunidades que permitirá acceder a nuevo suelo en el Polígono que quedará programado par la siguiente legislatura. Además se está trabajando en los proyectos de rehabilitación en el Casco y Palomarejos.
Es cierto que el ritmo no es el que se hubiera deseado. Las promociones inmobiliarias llevan tiempo, entre 30 y 36 meses desde que se inicia la tramitación para obtener suelo hasta que se entregan las viviendas, y la EMV en esta etapa se ha encontrado además con dificultades excepcionales. Los proyectos que había en cartera se han tenido que rehacer y retomar y ha habido que buscar suelo para iniciar promociones, empezando por permutar el suelo adquirido por la EMV en Vega Baja por otro en el Polígono.
Y por si fuera poco ha habido que atender gastos extraordinarios de reparaciones en promociones de vivienda anteriores, como La Legua, que sirvieron para “hacer caja” y presumir de resultados positivos de la EMV pero que a la larga han salido muy caras, pues prácticamente el 40 % del resultado negativo de la EMV es achacable a estos gastos de reparaciones. Resultado negativo que es coyuntural y no le cuesta ni un euro a los toledanos.
Pese a todo se está haciendo vivienda asequible y por primera vez hay política municipal de vivienda, con una oferta diversa y donde el objetivo es atender a las necesidades de la población, especialmente de los más jóvenes que son el 75 % de los demandantes, creando al tiempo actividad económica y empleo.